La plateada mágica

Es la especialidad de la casa. Un plato mayor de la cocina chilena, de esos que no admiten apuros ni atajos, y que exige tiempo, paciencia y oficio: más de cuatro horas de preparación repartidas entre ollas, hornos y silencios bien administrados. No es comida rápida ni pretende serlo; es cocina de fondo, de esas que se hacen cuando se sabe esperar.


Antes de llegar a Lo Encalada 465, mi relación con la plateada estaba marcada por un solo recuerdo, tan contundente como entrañable: el inolvidable Colo Colo de Curicó, referencia inevitable para cualquiera que haya aprendido a respetar este corte. Con ese antecedente en la memoria, y sin mayores preámbulos ni discursos innecesarios, esta vez fui directo al fondo del asunto.


El acompañamiento fue un puré picante, noble y bien plantado, que no buscaba robar protagonismo, sino sostenerlo. Entonces llegó la carne: amenazantemente blanda, casi desafiante, rodeada de un jugo profundo y fragante que parecía pedir a gritos ser sopeado, untado, recogido con el pan del momento, como manda la liturgia. Todo estaba dispuesto para ese final previsible y feliz.


Sin embargo, nada de eso ocurrió. Porque al terminar el plato —sin darme cuenta del momento exacto— el jugo había desaparecido. No por descuido, ni por falta de pan, sino por un fenómeno casi sobrenatural: había sido absorbido por la propia carne, por el puré, por el rito completo. O, más precisamente, por los secretos del chef, o mejor dicho, por la cocina del Peyo, donde estas pequeñas magias suceden sin aspavientos, como si fueran parte del paisaje.

Leer para sobrevivir

El libro cobra vida cuando se lee.
Abrir una página es como el comienzo de una historia que puede marcar nuestra existencia, inspirar, hacernos pensar, conocer, aprender, descubrir, enamorar, dudar, emocionar, replantear, reir y movilizar.

De ahí que un texto se puede leer en voz alta como un discurso o una declamación teatral o hacerlo en voz baja, en secreto, al oído de un niño antes de dormir.

También están las lecturas en silencio, hacia el interior, las que llegan al alma o necesitan la concentración del estudiante trasnochado.

¿Y qué me dicen de quienes leen esperando el tren o aguardando que les atiendan en algún servicio público o privado, los que leen para matar el tiempo o aprovecharlo?

¿Si los libros viven con la lectura y los lectores, qué sería de los libros sin sus autores? Por eso desde 1995 y cada 23 de abril la UNESCO conmemora el Día del Libro y el Derecho de Autor. Una fecha simbólica de la literatura universal que coincide con la desaparición de Miguel de Cervantes y William Shakespeare en 1616.

Ojo con las hojas

En cada país donde vivió Gabriela Mistral hizo su jardín. Un campo de flores bordado como su “Poema de Chile.

Para Vicente Huidobro “las hojas muertas quieren hablar. Son gemelas de su voz dolorida. Son la sangre de las princesas. Y los ojos de rama en rama”.

Como la lluvia, “el cielo cae con las hojas”, según Jorge Teillier y en Neruda “las hojas secas de otoño giraban en tu alma”.

Hojas de hierba
Hojas de parra
Hojas de otoño
Hojas de poeta


En el Día de la Poesía, pongamos ojo a las hojas.

Porque la edad no nos define

La pandemia y el proceso de vacunación por Covid_19 nos han recordado en Chile que las personas mayores existen, que más del 80 por ciento son autovalentes, sujetas de derecho y no de protección ni de caridad. Hemos visto con ojos y oídos de televidentes, cibernautas y lectores a los protagonistas de la tercera, cuarta y en algunos casos quinta edad inoculándose en dos oportunidades con conciencia cívica y solidaridad. Muchos de ellos y ellas, a pesar de meses de encierro y aislamiento físico nos han mostrado que los años acumulados son fuente de sabiduría y resiliencia en tiempos de emergencia sanitaria como los que estamos viviendo hace un año. Sin embargo, los mismos ojos y oídos de televidentes, cibernautas y lectores se han impactado por expresiones, frases y titulares desconectados con la realidad para referirse con un tono paternalista a un grupo etario tan diverso como heterogéneo: “Nuestros adultos mayores”, como si fueran parte de nuestra propiedad o “viejitos(as)” en un claro gesto de infantilización, ni hablar de “senil”, “veterano”, “pensionado”, “jubilado” para aludir peyorativamente a hombres y mujeres mayores.

Pero uno de los términos más usados ha sido “abuelito(a)”, en circunstancias que no todas las personas mayores son abuelos ni todos los abuelos son personas mayores. “En Estados Unidos, hay un millón de personas mayores que no son abuelos”, según declaró recientemente el Dr. Bernardini, para quien no todos los abuelos quieren serlo. (D. Bernardini, comunicación personal, 09 de marzo de 2021).

Ahora, tampoco se trata de demonizar el abuelazgo o abuelidad (Redler, 1980), sino que muy por el contrario, para muchos nietos y nietas, los padres de los padres representan el valor de la experiencia, es más, en un proyecto realizado por el Observatorio de Educación Patrimonial de España las palabras que más se repetían asociadas a patrimonio eran abuela/abuelo (Fontal, 2020).

¿Si sabemos que no todos quienes tienen 60 y más son abuelos(as), personas inactivas, enfermas, frágiles, por qué entonces no les llamamos por su nombre, o sea señor, señora, le preguntamos si necesitan ayuda cuando lo requieran o su opinión para respetar su independencia y autonomía? Esta es una de las 27 garantías consagradas en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores a la que Chile adhirió en 2015 y ratificó en 2017.

No obstante, las convenciones, tratados y declaraciones universales son letra muerta si no se modifica la forma en que y como pensamos (estereotipos), sentimos (prejuicios)y actuamos (discriminación) en relación a las vejez(ces) y el envejecimiento. Este llamamiento es una de las 4 áreas de acción de la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) declarada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover una sociedad y un mundo para todas las edades.

Porque el edadismo perjudica nuestra salud y bienestar y constituye un obstáculo importante para la formulación de políticas eficaces y la adopción de medidas relativas al envejecimiento saludable (OMS, 2021), tenemos que cambiar la mirada y nuestro lenguaje hacia uno integrador e inclusivo, empezando por el trato diario, familiar, comunitario, ya que las conductas generalizadas van permeando y reproduciéndose socialmente hasta naturalizarse.

Imagen: Organización Mundial de la Salud

En esa misma línea, ha sido lanzada una campaña global contra el edadismo, es decir la discriminación por edad, dado que en el mundo una de cada dos personas son edadistas contra las personas mayores, según un reporte de la Organización Mundial de la Salud acerca del también conocido viejismo o ageísmo que nace cuando la edad se utiliza para categorizar y dividir a las personas por atributos que ocasionan daño, desventaja o injusticia, y menoscaban la solidaridad intergeneracional.

Para construir un Chile Mayor Inclusivo, los medios de comunicación y prensa, periodistas y profesionales de las comunicaciones (incluyendo a directores y guionistas de televisión, cine y teatro, publicistas, diseñadores gráficos, etc.) pueden desempeñar un rol fundamental de sensibilización y conciencia a través de sus relatos, narrativas y representaciones de las personas mayores, donde la forma y el enfoque resulta tan decisivo como el contenido de fondo. De ahí que sea necesario que el abordaje periodístico y comunicacional del envejecimiento y la vejez estén en sintonía con nuestro presente demográfico y epidemiológico que llegó para quedarse, puesto que somos un país envejecido de punta a cabo, lo cual tiene implicancias de todo tipo y las seguirá teniendo por lo menos de aquí al 2050 (INE, 2018).

Por lo tanto, así como se requieren más especialistas para atender la salud de los mayores de 60 años, también hacen falta profesionales de otras ciencias que se unan a ingenieros, arquitectos, abogados, sociólogos y antropólogos para “gerocomunicar” con conocimiento y responsabilidad social las vicisitudes de quienes muchas veces han sido olvidados, ignorados, invisibilizados y discriminados por la sociedad en que vivimos.

Porque la edad no nos define, es hora de hacer un giro.

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Hablemos y actuemos sobre Demencia

Dura, triste, compleja y temida son algunos de los adjetivos utilizados por quienes la viven directa o indirectamente. Pero también por aquellos que la ignoran, desconocen o simplemente no les interesa saber de ella.

Ya es una frase hecha decir que el lenguaje crea realidad, sin embargo cuando no se habla de algo no existe y eso es lo que pasa muchas veces con esta enfermedad tabú, con la cual conviven en la actualidad alrededor de 50 millones de personas en el mundo y más de 200 mil en Chile.

Durante este mes Alzheimer Disease International (ADI) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) están llevando a cabo una campaña conjunta de concientización para la Región de las Américas.

La invitación es a conversar sobre la demencia, entendiendo que hacerlo ayuda a abordar el estigma y alienta a buscar más información, asesoramiento y apoyo entre los seres queridos, amigos y profesionales de la salud.

Ahora, hablar no es suficiente, también es urgentemente necesario observar, escuchar, leer, escribir, estudiar, formar, atender, investigar, legislar y formular políticas públicas sobre demencia. Al respecto, hemos dado pasos importantes, según lo que han reconocido tanto expertos nacionales como internacionales. Porque desde 2017 se cuenta oficialmente con un Plan Nacional aún en etapa de implementación y desde octubre próximo el Alzheimer y otras demencias se incorporarán al GES.

Bienvenidos sean los planes de prevención, diagnóstico y tratamiento con cobertura financiera que alivien en parte el costo emocional y económico que tiene para un familiar y/o cuidador de una persona con demencia. No obstante, todo lo anterior, todavía seguimos al debe. “Necesitamos un nuevo paradigma de cuidado y apoyo”, afirmó Laura N. Gitlin, Decana del College of Nursing and Health Professions, Drexel University, subrayando en la importancia de la interacción “persona, familia, comunidad y sociedad”.
Gitlin estuvo recientemente en Santiago presentando el libro “Demencias, una mirada biopsicosocial”, de los autores Marilú Budinich, geriatra, José Miguel Aravena y Jean Gajardo, ambos terapeutas ocupacionales y Patricio Fuentes, neurólogo clínico con 30 años de experiencia asistencial para quien “ser viejo, con demencia y pobre” es un estigma social que nos debiera interpelar para que “miremos a la persona y no a la enfermedad”.

En este mismo sentido, otro especialista que vino en junio a Chile invitado por la destacada neuróloga Andrea Slachevsky con motivo del lanzamiento del “Policy Paper” en Demencias dice que no sólo se requiere más conocimiento, sino también más esperanza. Se trata del psiquiatra irlandés Brian Lawlor, Co-Director of Global Brain Health Institute y Conolly Norman Professor of Old Age Psychiatry, Trinity College Dublin, que hace un llamado a cambiar la narrativa de la demencia de tragedia a esperanza. En ello concuerda Slachevsky agregando que si bien “las demencias son más frecuentes a mayor la edad, son patologías y no la consecuencia normal del envejecimiento”.

Con miradas interdisciplinarias, otros paradigmas y narrativas conmemoramos un nuevo Día Mundial del Alzheimer, sin olvidar a los que ya no están con nosotros, acompañando a los que viven con algún tipo de demencia y a sus cuidadores considerados a veces el segundo paciente.

Es tiempo de hablar y también de actuar, participando de iniciativas como la V Caminata por el Alzheimer.

Esta actividad es organizada por COPRAD (Corporación Profesional de Alzheimer y Otras Demencias) e INECO (Instituto de Neurología Cognitiva) de Argentina, con la participación de la Caja de Compensación Los Andes y la colaboración de SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor) y de la Red Transdisciplinaria sobre Envejecimiento a través de la coordinación de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile.

El evento está programado para el jueves 26 de septiembre, desde las 10:00 hrs., en Paseo Bulnes esquina Alonso Ovalle, en la capital.

Las vidas de Condorito

“¿Seguiré existiendo cuando ya no estés? le preguntó en una entrevista imaginaria Condorito a su creador. Sí, amigo, seguirás. Para eso preparé a un equipo de gente joven que seguirá tostando. Y vendrán otros después…” El 14 de julio de 2000, René Ríos Boettiger, más conocido como Pepo falleció a los 88 años.

Han transcurrido 38 años de dicha publicación en un reportaje de la periodista Patricia Verdugo para la revista “Hoy” y 19 años de la partida física del dibujante que nació en Concepción un 15 de diciembre de 1911, pero su icónico personaje ha sobrevivido al paso del tiempo y acaba de cumplir el 06 de agosto 70 años desde su primera aparición.

Para celebrar este hito, la Biblioteca Nacional de Chile inauguró ayer la exposición “Las vidas de Condorito”, resultado de un arduo trabajo de investigación, diseño y montaje del Archivo de Láminas y Estampas y el Departamento de Extensión Cultural.

La exhibición es un recorrido por el pajarraco más emblemático de Latinoamérica que se habría originado del enfado que le provocó a Pepo la representacion que hizo de Chile el afamado Whalt Disney en una película animada a principios de la década de los 40, época en que junto a su equipo visitó el país y conoció a René Ríos en las oficinas de la revista Topaze, donde Pepo trabajaba y le hizo como obsequio una caricatura al genio estadounidense.

Pedro Pablo Zegers, Director de la Biblioteca Nacional destacó que en la actualidad el mencionado archivo a cargo de Claudio Aguilera cuenta con más de 2 mil piezas nacidas de la mano de artistas como Lukas, Themo Lobos y figuras actuales.

Durante la ceremonia realizada en la Sala América, el Director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Carlos Maillet señaló que la muestra es un homenaje a Condorito, a Pepo y su pandilla de amigos “que se han transformado en parte de nuestra identidad nacional” trascendiendo las fronteras geográficas e idiomáticas, lo cual es digno de orgullo.

Al finalizar el acto, la autoridad distinguió a Sebastián Ríos, nieto de Pepo con la medalla de la Biblioteca Nacional.

“Las vidas de Condorito” estará abierta al público de lunes a jueves de 09:00 a 18:00 hrs., y viernes de 09:00 a 17:00 hrs.

Imágenes: 1 ( Archivo de Láminas y Estampas Biblioteca Nacional. 2 y 3 (www.firstcomicsnews.com) 5 (Servicio Nacional del Patrimonio Cultural)

Derecho a la esperanza

“Llegó un barco de Valparaíso, dejó caer su ancla en la bahía, su nombre me recordaba a los reinos, países iluminados por el sol muy lejos.

Ven conmigo, susurró ella. Lejos de la nube y la niebla para ti. Encuentra debajo de las montañas de los Andes, ciudad impresionante, brillante como una joya”.

Con estos versos del poema “El Barco” de Oliver St. John Gogarty, médico y escritor irlandés (1878-1957), el psiquiatra Brian Lawlor, Co-Director of Global Brain Health Institute y Conolly Norman Professor of Old Age Psychiatry, Trinity College Dublin, comenzó su charla, en el marco del lanzamiento del “Policy Paper” en Demencias.

La actividad, realizada el jueves 20 de junio, en el Salón de Honor del edificio del ex Congreso Nacional congregó a autoridades de Gobierno, parlamentarios, académicos, estudiantes e invitados especiales como la actriz Paulina Urrutia y su pareja Augusto Góngora, quien vive con la enfermedad de Alzhéimer.

“Prevención y abordaje integral de las demencias. Avances y desafíos para la política pública en materia de trastornos neurocognitivos” es una aproximación desde distintas miradas a este fenómeno y sus impactos en la sociedad.

El Policy Paper corresponde a un trabajo en conjunto de más de 70 expertos nacionales e internacionales de distintas disciplinas e instituciones. Se incluyeron profesionales médicos de especialidades afines al diagnóstico y manejo de las demencias (neurólogos, geriatras, psiquiatras, etc.), profesionales de salud no médicos, miembros de la sociedad civil, de agrupaciones sociales relacionadas con el cuidado de personas con demencia y sus familiares y miembros de la academia, tanto del área de las ciencias biomédicas, biológicas como de las ciencias sociales.

Dentro de los apoyos internacionales figura el Prof. Lawlor, quien llamó la atención de los asistentes no sólo por colocar en un sitial importante de su presentación a la poesía, sino que por el tono de sus palabras. “Más conocimiento y más esperanza”, afirmó, haciendo un llamado a cambiar la narrativa de tragedia a esperanza en demencia.

Su intervención siguió resonando en un conversatorio moderado por la periodista Macarena Lescornez,  y que contó con la presencia del propio invitado, la Dra. Andrea Slachevsky, neuróloga y subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) de la Universidad de Chile, el presidente de la Comisión Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación, Senador Guido Girardi y Paulina Urrutia.

Lecornez citó al experto señalando que las demencias son un tema de todos y no de otros. En ese sentido, Urrutia desde su experiencia como cuidadora, colocó el énfasis en no perder nunca el sentido de realidad al abordar la situación de las demencias y diseñar políticas sociales.

La Dra. Slachevsky, quien conoce muy bien a Paulina y Augusto en su calidad de médico tratante, sostuvo que el conocimiento no sólo sirve para encontrar una cura a la enfermedad, sino también para vivir mejor con ella. “El Policy Paper es una continuacion del Plan Nacional de Demencia, que hoy está radicado en el Ministerio de Salud y que es necesario expandir, sumando a otros actores e instituciones, y a toda la sociedad en su conjunto”. Enlace para descargar Policy Paper: http://www.uchile.cl/noticias/154922/u-de-chile-entrego-publicacion-sobre-demencias-al-gobierno

Foto: SENAMA

Derechos humanos

El reto de lo interdisciplinario y la necesidad de mayor investigación fueron dos aspectos destacados por el Rector de la Universidad de Chile, Prof. Ennio Vivaldi y la Dra. Slachevsky en la jornada de la mañana y que fueron retomados por la tarde en otro conversatorio con la Red Transdisciplinaria sobre Envejecimiento de dicho plantel.

El encuentro “Derechos humanos de las personas mayores: desafíos y oportunidades para la generación de conocimiento” se llevó a cabo en la Sala Enrique Sazié de la Casa Central y tuvo la visita de Sandra Huenchuan, Doctora en Estudios Latinoamericanos, Mención Antropología, actualmente trabajando en la Sede Subregional de la CEPAL en México.

En su intervención, pronunciada ante el Director del SENAMA Octavio Vergara, profesionales de la salud y las ciencias sociales y estudiantes de pre y postgrado, la Prof. Huenchuan coincidió con la Dra. Slachevsky en la relevancia de los datos para la investigación. Así como hoy no existe un registro nacional en materia de demencia tampoco lo hay en maltrato a las personas mayores. “Menos aún podemos medir el nivel de cumplimiento de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores” que el Estado de Chile ratificó el 2017″.

Son 27 garantías específicas que se tienen que poner en práctica enfatiza Huenchuan, mencionando como ejemplo el derecho a la autonomía, un concepto que fue abordado desde distintos puntos de vista durante el conversatorio con los académicos de la Red Transdisciplinaria en Envejecimiento Constanza Briceño, Marco Cornejo y Andrea Slachevsky.

En conclusión, requerimos más políticas públicas e investigación con enfoque de derechos y contexto global, considerando los acuerdos internacionales y las voces de otras latitudes como la del Prof. Brian Lawlor que nos invita de alguna manera a ejercer el derecho a la esperanza.

Un café con memoria

20190608_1152480_facebook_1560163935114Era un buen pretexto para conversar, escuchar, reflexionar y compartir. El lugar también ayudaba. Escenario de cientos y miles de historias de personas y personajes. Es sábado 08 de junio, las hojas aún se acumulan en la Alameda, mientras en la Confitería Torres los invitados ingresan iluminados por el sol de otoño.

La bienvenida a la jornada la da Benjamín Chacana, Presidente de la Corporación Profesional Alzheimer y otras demencias, un ingeniero comprometido hace muchos años con la causa de “no olvidar a los que olvidan”.

Para contextualizar el tema, el psiquiatra Tomás León pone a continuación las cifras en su lugar, entre otros aspectos apunta al cambio demográfico y al costo económico de una demencia, considerada la principal causa de años de vida perdidos. De ahí que para la OMS sea una prioridad en salud pública.

Pero no basta la atención médica especializada, es necesario un plan nacional y políticas públicas que permitan un acompañamiento de la persona con demencia y sus familiares, en todo el ciclo, desde el diagnóstico, tratamiento hasta los cuidados paliativos o fin de vida.

La audiencia presente en el café es mayoritariamente juvenil recalcan los organizadores que tras la exposición del Dr. Tomás León ofrecen la palabra a la psicóloga Alejandra Pinto.

La profesional habla de las redes sociales y su importancia como apoyo para disminuir los factores de riesgo y mejorar la calidad de vida de una persona en condicion de demencia.

En ese sentido, pone de relieve que existan ciudades amigables y políticas que involucren al Estado y la Sociedad para generar cambios.

Por su parte, en una nueva intervención el Dr. León se refiere a cómo diferenciar un olvido normal, esperable o deseable de uno patológico. Dice que este último se produce cuando la persona no puede realizar por su cuenta actividades de la vida diaria.

“El único cambio es el que puede generar uno mismo”, afirma por su parte Alejandra Pinto, llamando en el cierre de la actividad a apoyar a que el Plan Nacional de Demencia se amplíe a todo Chile y que las demencias ingresen al GES con cobertura en materia de diagnóstico y tratamiento.

La mañana se fue volando, el desayuno da paso al almuerzo, el movimiento no cesa en la barra ni en las mesas del Torres. Nos despedimos con la promesa de volver por otro café con memoria.

 

El legado de Adán

Así se titula un libro informativo sobre una patología silenciosa, vergonzosa y que provoca miedo en muchos hombres. A pesar de que puede ser mortal, es posible prevenir y tratar, disminuyendo los efectos secundarios, según su autor, Dr. Felipe Balbontín, urólogo y Presidente de la Corporación Chilena Contra el Cáncer de Próstata.

Más allá de las alarmantes cifras que hablan de una pandemia, de que es una de las principales causas de muerte por cáncer, de que 1 de cada 6 hombres lo padecerán y que más de 2 mil chilenos fallecen al año, el Dr. Balbontín llama a la “conciencia y sensibilidad” y lo hace ante autoridades, invitados y asistentes al Salón de Honor del Ex Congreso Nacional, lugar donde se realizó el lanzamiento de la publicación. 

Entre ellos destaca la Senadora Carolina Goic, quien ha liderado la iniciativa por una Ley Nacional de Cáncer, un tema muy relevante en el caso de Próstata, debido a la necesidad de mejorar el acceso y cobertura de los pacientes a un dignóstico y terapias oportunas y de calidad.

En esta cruzada del cancer de color celeste, el Dr. Felipe Balbontín y la Corporación que preside enfatiza en los fines de promoción y educación que tiene el libro, instando a hacer esfuerzos para que esté al alcance de la mayor cantidad posible de trabajadores y profesionales que son potenciales candidatos a padecer la patología. Por eso la relevancia de la consulta prevoz, superar mitos y tabúes.

Quizás por eso la imagen de portada es una ilustración de Alberto Montt, artista visual que colocó la dosis de humor e irreverencia en el contenido del texto que se encuentra descargable en www.miprostata.cl

El álbum familiar de los chilenos

Después de 10 años de investigación, rescate, catalogación, digitalización, conservación y diseño, vio la luz el libro “Instantes memorables: 100 años de fotografía minutera en Chile”.

Se trata del esfuerzo mancomunado de un equipo de profesionales que con paciencia y tesón logró publicar y presentar esta obra, en el primer Día del Patrimonio Cultural.

La actividad se realizó el sábado 25 de mayo, en la Sala América de la Biblioteca Nacional hasta donde llegaron familiares de fotógrafos que hicieron históricos registros en la calle, plazas, playas o en festividades religiosas del norte y sur, siempre acompañados de su inseparable cajón, los caballitos de madera y los telones, como recuerda don Carlos Mariangel, quien se inició en el oficio en 1955 con sólo 18 años.

“El minutero tomaba y revelaba la foto, manejando todo el proceso, situación que cambia con el surgimiento de la fotografía a color”, señala Gastón Carreño, antropólogo visual y heredero del legado de los fotógrafos “plancheros” con quienes los primeros se disputaban el espacio público.

“Instantes memorables” no hubiera sido posible sin el apoyo del Archivo Fotográfico y Audiovisual de la Biblioteca Nacional a cargo de Soledad Abarca, que junto a Octavio Cornejo iniciaron el proyecto que culminó con el texto en el que también fueron autoras Ximena Rioseco y Paula Fiamma. “Aquí hay muchas historias y vidas privadas de las personas que tomaron estas fotografías, muchas de ellas pasaron al anonimato”, señala Fiamma, para quien con esta publicación más que cerrarse, se abre un nuevo capítulo de testimonios por contar.

Aunque en opinión de Gastón Carreño y Octavio Cornejo, la fotografía minutera tiene sus días y años contados debido a los costos y a la masificación de las cámaras de celulares, Luis Maldonado, sobrino de don Carlos Mariangel no quiere bajar los brazos después de 30 años de trabajo en la Plaza de Armas de Santiago. “El libro nos da un respiro a los que llevamos este arte en la piel”.

Foto: Portada del libro año 1945